domingo, 4 de noviembre de 2007

El nuevo poder local

Por: Luís Guillermo Céspedes Solano

Conocidos los resultados electorales del pasado 26 de Octubre muchas son las reflexiones que dejan, tanto para los nuevos gobernantes escogidos como para los partidos políticos en contienda.
La disminución en la abstención es el primer hecho notable del proceso. Algunas explicaciones a este avance en el número de votantes; pasan por la puja de los viejos y nuevo partidos; aquellos por reencaucharse y estos por ir consolidándose. Pero el voto de castigo a las administraciones municipal y departamental también sirven de sustento a ese 54 por ciento que se alcanza en las distintas corporaciones y en los cargos de elección popular. Otros más tratan de justificar ese incremento en las políticas de seguridad que le permitieron al elector cierta tranquilidad para ir a votar. Lo cierto es que la disminución en la abstención también se dio por el alto numero de votos en blanco y de tarjetas no marcadas que para el caso de alcaldes y gobernadores debe ser considerada como una demostración que ninguno de los elegidos llenaba las expectativas del electorado y ese escepticismo debe ser cambiado con una buena gestión.
En lo colectivo se evidenció el fraccionamiento del Partido Liberal. En departamentos como el Cauca donde nadie desconoce sus mayorías no alcanzó ni Gobernación ni Alcaldía, porque muchos de sus seguidores se mimetizaron en partidos progubernamentales y las hondas discrepancias entre su clase parlamentaria los llevó a una derrota apabullante. El avance del conservatismo ratificó que superadas las antiguas divisiones, consolidada la jefatura del Senador Salazar y abiertas las puertas para el ingreso de nuevas figuras se puede volver a soñar en recuperar los cien mil votos que llegó a tener. Ahora todo dependerá de que tan magnánimos sean los gobernantes conservadores con las gentes de su propio partido. La Alianza Social Indígena se consolidó como una fuerza regional y nacional y si bien cayó en la feria de los avales de los demás partidos, al menos su plataforma ideológica quedó a salvo. En cuanto al Polo Democrático logró en Asamblea un número de votos importantes, pero su proceso de crecimiento queda supeditado a que su dirigencia actué de manera pluralista y moderna. Cambio Radical si bien disminuyó con relación a las elecciones parlamentarias, tiene la posibilidad de reagruparse y mantenerse. Apertura Liberal, Opción Centro, Colombia Democrática, Colombia Viva, deberán buscar una dirigencia que los mantenga unidos y les de consistencia ideológica y programática porque sino serán únicamente unos dispensadores de avales sin influencia en la gestión e importantes tan sólo en el reclamo burocrático individual de quien ostente una dignidad de diputado o concejal. El Partido de la U en el Cauca no existe como tal. No alcanzó representación ni en el concejo de la ciudad capital ni en la asamblea departamental, por lo que podría concluirse que ese partido por lo menos aquí es importante por la prestancia individual y el trabajo legislativo del Senador Iragorri. Capítulo aparte merece el Mira, su avance es notable y si bien no alcanza curul en la Asamblea logra un reconocimiento en Popayán y en todo el departamento, que lo convierte en una Alternativa de poder en el corto plazo gracias al trabajo denodado de sus dirigentes y seguidores.
El reto ahora es gobernar, ojalá con los mejores y por encima de los compromisos electorales. Popayán y el Cauca se merecen gobiernos buenos, trasparentes e incluyentes, esperemos que así sea.