jueves, 1 de noviembre de 2007

REFLEXIONES ELECTORALES


Ecos electorales
por: Carlos E. Cañar Sarria


Los resultados electorales del domingo 28 de octubre no generaron muchas sorpresas. La Gobernación del Departamento del Cauca la ganó el ex Ministro de Estado, Guillermo Alberto González Mosquera, quien desde que decidió y anunció su candidatura, de antemano supimos que era difícil encontrarle contendores que le arrebatasen fácilmente el triunfo.
Experiencia, trayectoria, poder de convocatoria, carisma y su propuesta de gobierno, fueron factores que le favorecieron al curtido líder político, al más indicado para afrontar los retos de una región esperanzada en un futuro mejor. González Mosquera dará un nuevo aire a la política regional y encaminará al Cauca por los senderos del progreso económico y el desarrollo social. Todas sus energías y capacidades estarán dispuestas a hacer posible el departamento que soñamos. El Partido Liberal al negarle el aval a Guillermo Alberto perdió una gobernación mientras el Movimiento Afro Colombiano resultó enaltecido.
Para la Alcaldía de Popayán, el médico Ramiro Navia se quedó con el triunfo, le sacó-gracias a su partido y a las múltiples adhesiones- una considerable ventaja a su más fuerte contendor, el ingeniero Juan Carlos Bolaños; éste con una campaña no exenta de dificultades, particularmente al ser relacionada con la ‘maquinaria’ de la Carta Ciudadana y con irregularidades en Emtel. ¿Oportunismo electorero? Al Alcalde electo le queda la difícil tarea de asumir un verdadero liderazgo que permita contribuir en la solución de la problemática local. Ojalá le caracterice una relativa autonomía y no dejarse manosear de tanto lagarto que deambula por todo lado. Existen muchas concepciones, definiciones y acepciones de liderazgo. Nos ha llamado la atención la siguiente: “…es el conjunto de las actividades, y sobre todo de las comunicaciones interpersonales, por las que un superior en jerarquía influye en el comportamiento de sus subalternos, en el sentido de una realización voluntariamente eficaz de los objetivos de la organización y del grupo”. De su papel como líder, de su equipo de trabajo y de sus realizaciones en beneficio de la comunidad, dependerá su legitimidad y no de los resultados electorales. Sonajeros políticos manifiestan que son seguros en el gabinete del Alcalde electo, aquellos que compitieron con Navia en la pasada consulta interna de los partidos y que se comprometieron con su campaña. No faltaron algunos que a pesar de no haber votado por Ramiro Navia, el lunes amanecieron ramironavistas. La política tiene sus sabores y sus sinsabores, el triunfo tiene padres y la derrota huérfana. La naturaleza humana puede resultar interesada, voluble, disimulada e ingrata. Mucha suerte para Guillermo Alberto González, para Ramiro Navia y para los nuevos diputados y concejales. Nos debe estar dando la razón, el ‘precandidato’ a la Alcaldía de Popayán (G-9), a quien aludimos periodísticamente en el sentido que sólo tenía ganas de figurar y que no contaría con votación ni para el Concejo. Se disgustó un poco, pero estábamos en lo cierto.