lunes, 5 de noviembre de 2007

La alegría de las victorias

por Sebastián Silva-Iragorri

En realidad fueron varias victorias. La gran votación; el triunfo contundente de Guillermo Alberto González en la Gobernación; la clara elección de Ramiro Navia en Popayán; muchos Dipu­tados y Concejales amigos; comuneros valiosos en las JAL, y algo realmente interesante, el avance Conservador en toda la República.
Los guarismos electorales en Gobernación y Alcaldía de Popayán, no dejan lugar a dudas sobre el mandato claro que los ciudadanos acabamos de otorgar a quienes elegimos. Tenemos que registrar un progreso en la cultura política ciudadana. A la hora de decidir por quien votar, realmente hubo reflexión. Nosotros, siempre, desde el principio, tuvimos la convicción y la certeza en que los candidatos ideales, en esta ocasión, para regir el Departamento y el Municipio de Popayán eran González Mosquera y Navia Díaz. No nos equivocamos y el voto de opinión se manifestó en gran escala produciendo unos resultados inobjetables.
Quedan ahora dos meses para empalmar, integrar equipos, conocer realidades y preparar decisiones para que los nuevos gobiernos entren de lleno a trabajar desde el primer día laborable del próximo mes de enero. Los programas a desarrollar en el Departamento y Popayán son realistas, de un gran contenido social, pero además con un fuerte impulso a la conectividad y la infraestructura.
Han sido unas excelentes victorias. Las hemos dis­frutado. Nos sentimos orgullosos de haber votado por ciudadanos íntegros y capaces, que tienen como fines esenciales el progreso de la región y de sus habitantes. Felicitaciones a todos los elegidos y también a los que no ganaron en esta oportunidad. En el plano nacional, los millones de colombianos que participaron en estas elecciones, ayudaron con su voto a consolidar el Estado de Derecho y a ampliar la legitimidad del Poder Público.
Tengo que registrar, con mucha alegría también, el avance del Partido Conservador en todos los niveles. Aumentamos el número de gobernadores, alcaldes, diputados, concejales y comuneros triunfantes, en todo el país. Además, ganamos en coalición otras gobernaciones y alcaldías muy importantes del territorio nacional.
Lástima lo ocurrido en el Municipio de Argelia, en nuestro Departamento, y la compra de votos que denunció la misión de Ob­servadores de la OEA en algunos sitios del territorio nacional. Pero estos casos, no alcanzan a opacar el magnífico certamen del pasado domingo, que coloca a Colombia en un sitial muy alto entre las Naciones democráticas del mundo.